Era un domingo por la tarde, llegando a las siete. Hay estaba yo, sentado en un tobogán rojo que había en el parque. Yo soy un chaval de 14 años, de pelo negro con mechas rubias y con ojos marrones. 

Estoy muy nervioso porque había quedado con la chica de mis sueños. Una chica muy especial. Todo empezó hace dos semanas, cuando la profesora de ingles nos mando hacer un trabajo por tríos. A mí me toco con dos chicas, Diana y María la chica de la que os e hablado antes. Maria y yo nos llevavamos muy mal pero algo cambio esa tarde cuando me di cuenta de que era una chica muy simpática, muy guapa y que tenia unos ojos verdes preciosos. Desde ese día la hablaba todos los días por el Messenger. Hasta que un día la dije que me gustaba y ella me dijo que yo a ella también. Entonces la dije que la tenía que decir una cosa muy importante. Ese día quedamos el domingo a las siete, es decir ahora dentro de un rato. 

De repente a lo lejos la vi. Ella iba tan guapa como siempre, entonces yo me levante del tobogán y me dirigí a donde ella y la dije:

         – Maria, me gustas desde hace mucho y me gustaría que salieras conmigo.

Ella se sonrojo y me dijo:

           Tu también me gustas yo también quiero salir contigo.

Entonces nos dimos un beso muy tierno y nos fuimos dados de la mano a dar una vuelta por ahí.